Expertos en tiburones y rayas proponen la protección de zonas de especial relevancia para estas especies
Publicado 26.05.2026
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Un informe científico-técnico resultado del consenso entre 22 especialistas recomienda medidas para la conservación de los elasmobranquios en el Mediterráneo español
Las áreas identificadas como importantes para tiburones y rayas (ISRA, por sus siglas en inglés) deberían de estar incluidas en las políticas de conservación de las administraciones españolas. Esta es una de las conclusiones del informe De la ciencia a la gestión: ISRA y conservación de elasmobranquios en el Mediterráneo español. El documento especifica 7 propuestas transversales y 14 medidas, entre las que se encuentran dotar de una alta protección zonas críticas para estas especies, el refuerzo de la coordinación interadministrativa o el establecimiento de mecanismos de financiación estable para la investigación, el seguimiento y la vigilancia de estos espacios.
Las ISRA son una figura desarrollada por la UICN (Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza) que identifica áreas donde tiburones y rayas se reproducen, se agregan o se alimentan y que, por tanto, juegan un papel clave en su conservación. En 2023, se identificaron 14 ISRA en el Mediterráneo español, hecho que demuestra la importancia de este mar para la preservación de estas especies esenciales para garantizar el equilibrio ecológico del océano. Asimismo, cabe destacar que cerca del 50% de las 80 especies de tiburones y rayas del Mediterráneo están amenazadas.
La declaración de un ISRA no implica una protección legal, pero sí que ofrece información relevante para decidir posibles zonas candidatas a ser protegidas. Es en este contexto, que el informe de los expertos se presenta como una oportunidad para que las administraciones central y autonómicas avancen en la conservación de tiburones y rayas.
El informe es resultado de una jornada científico-técnica llevada a cabo el pasado mes de noviembre en el CIMAR (Centro de Investigación Marina de Santa Pola), adscrito a la Universidad de Alicante. En ella, participaron 22 personas procedentes de instituciones científicas, organizaciones medioambientales y del sector de la pesca. Se trata del Instituto Español de Oceanografía, Universidad de Alicante-CIMAR, Universidad de Murcia, Fundación Oceanogràfic, Institut de Ciències del Mar y Fundación Marilles.
Este documento es resultado de la colaboración entre los proyectos SARKO, coordinado por la Fundación Marilles y financiado por Shark Consevation Fund, y e-lasmobranc y elasmo-2, impulsados por la Universidad de Alicante - CIMAR con la colaboración de la Fundación Biodiversidad del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, a través del Programa Pleamar, y se cofinancia por la Unión Europea por el FEMPA (Fondo Europeo Marítimo, de Pesca y de Acuicultura).