Marta Sales, colaboradora del OBSAM
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Marta Sales, colaboradora del OBSAM

Marta Sales, colaboradora del OBSAM

01/07/2020

El Observatorio Socioambiental de Menorca (OBSAM) trabaja en un proyecto para evaluar la calidad ambiental del agua de las calas de Menorca a partir de la abundancia y diversidad de las algas del género Cystoseira. El estudio cuenta con la financiación de la Fundación Marilles, la Agencia Menorca Reserva de Biosfera y el OBSAM. Marta Sales es la coordinadora del proyecto.

¿Cuál es tu trayectoria profesional y cómo llegas al OBSAM? 

Soy doctora en Biología. Estudié en la Universitat de Barcelona y unos años después hice la tesis en el Centro de Estudios Avanzados de Blanes. Después trabajé 5 años en la Estación de Investigación Jaume Ferrer; y desde el 2015 hasta la actualidad he trabajado como autónoma en varios proyectos, principalmente para la administración y el OBSAM.

Antes de hacer la tesis trabajé durante un año y medio primero en el Institut Menorquí d'Estudis (IME) –en un proyecto sobre el impacto de la pesca recreativa– y después a el OBSAM –elaborando y actualizando indicadores de sostenibilidad–. Durante los últimos cuatro años he vuelto a trabajar para el OBSAM en varios proyectos: un libro sobre el medio marino de Menorca, el Plan de Investigación de la Reserva de Biosfera, y ahora estoy coordinando el proyecto sobre la evaluación de la calidad del agua de las calas de la isla utilizando las algas como bioindicadoras.

¿Cuál es tu experiencia con la alga Cystoseria?

Trabajando en el OBSAM con bioindicadores conocí el uso de las algas del género Cystoseira como indicadoras de la calidad del agua. Se han creado diferentes indicadores de este tipo en el marco de la aplicación de la Directiva europea Marco del agua, y uno de ellos es lo CARLIT, creado por el equipo del doctor Enric Ballesteros, que fue mi director de tesis. Mi tesis trató sobre las algas del género Cystoseira y me permitió estudiar en profundidad las algas de este género que se encuentran en zonas calmadas, es decir, en el interior de calas. El año 2005 hicimos un muestreo por todas las calas de Menorca y definimos la distribución y abundancia de las diferentes especies de Cystoseira en la isla. Ahora estamos repitiendo este muestreo para comprobar cómo han evolucionado las poblaciones después de 15 años. Son muy sensibles a la contaminación y esto nos permitirán discernir en qué lugares estamos teniendo problemas de eutrofización u otros tipos de contaminación del agua.

¿Qué pasos estáis siguiendo?

Durante el proyecto, está previsto muestrear las algas de 103 calas, tal y como se hizo el 2005. Reseguimos el litoral de cada cala nadando y tomamos nota de las diferentes especies de Cystoseira, así como de su abundancia. En el litoral de Menorca hay nueve especies de Cystoseira y se requiere un entrenamiento especializado para llegarlas a distinguir. En septiembre haremos otro muestreo, pero esta vez se tratará de una recogida de muestras de agua de todas las calas para analizar los nutrientes (nitritos, nitratos, amonio, fosfatos y silicatos). Una vez tengamos todos los datos, podremos compararlos con los del 2005 y ver la relación entre la concentración de nutrientes y el estado de las poblaciones de Cystoseira.

 

De izquierda a derecha, Eva Marsinyach, Aina Blanco y Marta Sales, investigadoras del proyecto sobre calidad de las aguas de Menorca.

¿En qué estado se encuentran las aguas de Menorca?

Ya hace tiempo que se habla de que los acuíferos tienen una sobrecarga de nitratos. Todo el sur de Menorca está formado por roca calcárea porosa, así que hay un flujo constante de aguas freáticas de la tierra hacia el mar, lo cual se acentúa en las costas del sudeste y sudoeste por la configuración geológica de estas zonas. Precisamente en las calas de estas zonas es donde estamos encontrando cierta regresión de la Cystoseira. Es necesario que la administración se ponga manos a la obra con este tema interviniendo en la mejora de la gestión de las aguas residuales y también en el abuso de fertilizantes y otros productos contaminantes en la agricultura.

¿Qué se está haciendo y qué falta para hacer para que el mar de Menorca esté bien conservado?

Los problemas ambientales, económicos y sociales se tendrían que empezar a encarar desde una perspectiva más espiritual.

El año pasado se aprobó la ampliación de la reserva de biosfera en el mar, lo cual supone una apuesta del Consell Insular y un compromiso para trabajar en la sostenibilidad de todas las actividades que se realizan. A nivel de investigación, en 2010 se creó la Estación de Investigación Jaume Ferrer, donde se hacen seguimientos de diferentes especies, así como de la actividad pesquera, además de poner a disposición de otros investigadores infraestructura y material para su actividad. En el OBSAM también hay una línea de trabajo importante en cuanto al seguimiento del medio marino. Por otro lado, el GOB también trabaja en el ámbito marino. Estas entidades colaboran en ciertos proyectos y salen adelante iniciativas que encuentro muy interesantes.

Faltaría que la administración actuara para mejorar la vigilancia de las áreas marinas protegidas, y también la gestión de las aguas residuales con la mejora de cañerías, corrigiendo el funcionamiento deficiente de ciertas depuradoras y controlando la cantidad de fertilizantes utilizados para la agricultura.

Test rápido para enamarados

Una lectura: Breviario mediterráneo, de Pedrag Matvejevic.
Una imagen: Una agua transparente donde se ve perfectamente el fondo.
Una especie marina: El corvallo.
Una organización o persona de referencia: Enric Ballesteros.
Una playa: Cala Tortuga, Cala Pregonda... Hay tantas que es difícil elegir una, pero sería una del norte seguro.
Una frase que te defina: Me gustan las cosas simples, sin florituras.
¿Optimista, realista o pesimista? Tengo días de todo, pero predomina el optimismo.