Conservar el mar en la era de los datos
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Conservar el mar en la era de los datos

Conservar el mar en la era de los datos

07/10/2020

Compartir es ganar: conservar el mar en la era de los datos

Artículo publicado en Diario de Mallorca 30/09/2020

A lo largo de la historia, la humanidad ha sido capaz de generar y acumular conocimiento gracias a la transmisión de información. Mientras lees esto, en nuestra sociedad tecnológica se están generando miles de millones de datos recogidos por miles de millones de dispositivos conectados a internet (móviles, satélites, cámaras, sensores, etc.), alimentando el mundo de big data.

Ejemplos de big data en el mar son los numerosos instrumentos —boyas, planeadores submarinos, mareógrafos— que están transmitiendo datos oceanográficos, como la temperatura, la salinidad, el oleaje o el nivel del mar, por satélite en tiempo real. Por tanto, estamos inundándonos de datos al tiempo que nos sentimos sedientos de información. Para evitar naufragios, este exceso debe ser canalizado, clasificado y compartido en un formato sencillo que permita transformar la cantidad en calidad para poder generar conocimiento.

Por suerte, el concepto de transparencia y accesibilidad está cada vez más implantado. Pero los datos son herramientas neutrales que pueden ser usados con cualquier finalidad, y no siempre la mejor. Por ello aún existen barreras sobre cuándo y en qué medida compartirlos. Otro obstáculo es la dificultad de encontrar información disponible para cualquier ciudadano, lo que en ocasiones impide que los datos vean la luz más allá del departamento encargado de generarlos.

¿Cuál podría ser la solución? Compartir más datos con la sociedad para saciar nuestra sed de conocimiento y reconocer el esfuerzo intelectual y económico de los investigadores, promoviendo así una win-win situation—una situación en la que todos ganan. Entre las ventajas destacan: detectar los vacíos de información para redirigir los objetivos de la investigación; evitar la repetición de estudios similares; identificar sinergias y crear puentes de colaboración; y, por último —no por ello menos importante—, mejorar el conocimiento, un punto clave para poder tomar decisiones.

Un ejemplo positivo de la compartición de datos es el Informe Mar Balear 2020. Un proyecto cuyo principal objetivo es conocer el estado del mar Balear para mejorar su gestión. En este informe, 25 entidades de las Islas Baleares (entre instituciones científicas, el Govern Balear y el sector privado) y más de 60 científicos, técnicos y funcionarios han aportado generosamente sus datos. Esta información se ha volcado en cien indicadores que reflejan una muestra del estado de especies y hábitats emblemáticos de las Baleares, la calidad de las aguas de baño, las principales presiones que sufren el mar y las costas, las acciones llevadas a cabo para mejorar el estado del mar y los beneficios económicos que este nos aporta.

Uno de los resultados más valiosos de este informe es haber instaurado la confianza y el diálogo entre los distintos sectores implicados en el mar Balear. Juntos seguimos trabajando en una nueva versión del Informe Mar Balear (2021), ya que tenemos la gran responsabilidad compartida de conocer y cuidar mejor nuestro mar, del que tanto dependemos. Cualquier ciudadano puede descargar el informe en formato PDF (en castellano, catalán o inglés), un ejemplo real de democratización de la información para que todos seamos conscientes del estado de nuestro mar, qué problemas afronta y cuáles son las posibles soluciones. Porque compartir es ganar: www.informemarbalear.org.

Natalia Barrientos, investigadora Informe Mar Balear.