Pedimos a la flota de arrastre que acabe con las muertes de tiburón cañabota en Baleares
Veröffentlicht 20.05.2026
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Marilles pide a la flota pesquera balear y la de arrastre en particular que acabe con las muertes de tiburón cañabota capturados accidentalmente. Las malas artes de unos pocos no deberían dañar la reputación de todo un sector que está demostrando que es posible pescar y ganar más saliendo a faenar menos días.
La cañabota (Hexanchus griseus), boca dolça en catalán, es un tiburón común en las aguas baleares. Vive a grandes profundidades y es carroñero, se suele alimentar de otros animales ya muertos. La principal causa de mortalidad es por interacción con la pesca de arrastre en fondos de talud que lo captura accidentalmente con cierta frecuencia, aunque no se tienen datos reales.
Lamentablemente, hay aún pescadores que en lugar de liberar a este tiburón — y se entiende que la operación pueda ser difícil y compleja — deciden matar al animal una vez a bordo. En general con un corte en la nuca o la espina dorsal que son las heridas más frecuentes que se han encontrado en estos animales cuando llegan varados a la costa. Este es el caso de las dos cañabotas encontradas en Cala Nova ayer, pero también de otros hallazgos como los de Can Pere Antoni (Agosto 2025), Port Portals (2019) o El Molinar (2016).
Cada vez que aparece un tiburón varado con un hachazo o un corte en la nuca o la espina dorsal se devalúan todos los esfuerzos que la flota balear está haciendo para mejorar la conservación de los recursos marinos, sea reduciendo días de pesca o apoyando la creación de reservas marinas. Se devalúan también los esfuerzos que se hacen para crear y fortalecer marcas de producto local pesquero de calidad y de proximidad que conforme evolucionen deberían incluir también buenas prácticas.
Acabar con las malas praxis de una minoría que dañan la reputación de un sector que cumple
Está en las manos de la flota balear conseguir que las cañabotas del 19 de mayo de 2026 sean las últimas que fueron ejecutadas a bordo de una embarcación balear. Pero la responsabilidad no recae solo en manos del sector. Las administraciones públicas deben facilitar y favorecer la implementación de sistemas y protocolos para evitar la captura accidental de estas especies y facilitar su posterior liberación. Deben incentivar también la recolección de datos sobre capturas accidentales de tiburones y rayas para poder diseñar medidas para mejorar su conservación. El Plan de Conservación de Tiburones y Rayas, que está elaborando el Govern de les Illes Balears en colaboración con pescadores y expertos, es un buen espacio para evitar la muerte accidental de estas especies. Pero para que sea efectivo necesita presupuesto.
Soluciones
Si la embarcación tiene grúa, puede liberarlos una vez están a bordo. Durante los últimos años se han llevado a cabo actuaciones para liberar ejemplares de gran tamaño que llegan vivos a bordo.
La flota de arrastre de Baleares ha ideado sistemas para evitar las capturas accidentales de atunes muertos podridos (descartes de la flota de cerco) que consiste en una red de amplio grosor como barrera. Un sistema en fase de desarrollo que todavía no cuenta con la aprobación oficial del Gobierno. Si se permite su uso y se acelera su implementación se evitaría que en el caso de capturar una cañabota de forma accidental éste quede atrapado en el fondo de la red destruyendo con su peso gran parte de la captura y facilitaría una posible la liberación del animal.
Solicitamos que:
- Todos los barcos de la flota de arrastre dispongan de protocolos de liberación de animales capturados vivos.
- Se registren todas las capturas accidentales de estos animales y en qué estado han sido liberados al mar.
- Se aceleren los trámites para permitir la instalación de medidas preventivas que evitarían la captura de estos animales y facilitarían su liberación.
Una flota maltratada por Madrid (no por Europa)
La flota de arrastre de Baleares no ha sido bien tratada en el reparto de cuotas y días de pesca por parte del Ministerio. Y además ha sufrido el impacto de los atunes descartados que la flota de cerco lanza al mar durante los meses de junio y julio ocasionando un fuerte impacto a esta flota sin tener en cuenta el desperdicio que representa lanzar al mar toneladas de atún en buen estado. Marilles ha salido en defensa de la flota de arrastre balear en numerosas ocasiones ante estos casos de injusticia. También reconocemos y celebramos los esfuerzos de gestión que han permitido reducir días de pesca mejorando capturas y beneficios. Pero no podemos quedarnos en silencio ante una práctica que hace demasiados años que dura. No podemos quedarnos de brazos cruzados esperando a que dentro de unos meses / años vuelva a aparecer otro tiburón con un hachazo.
El sector pesquero tiene la oportunidad de posicionarse como uno de los más sostenibles del Mediterráneo, y Baleares como referente mundial en conservación marina. Pero nada de esto será posible mientras se permitan y toleren este tipo de prácticas.
Más de la mitad de los tiburones y rayas del Mediterráneo y de Baleares están amenazadas
Un mar sin tiburones no es un mar sano. Su presencia es clave para el funcionamiento de las redes tróficas marinas, donde actúan como depredadores que regulan la estructura y el equilibrio de los ecosistemas. En el Mediterráneo español, de las especies de condrictios (tiburones, rayas y quimeras) documentadas con evaluación regional de la UICN (67 de 74), el 55.2% está catalogado en alguna categoría de amenaza.
En Baleares se registraron 54 especies de condrictios; 31 de ellas se encuentran amenazadas y 10 de ellas se consideran desaparecidas localmente.