Expertos calidad del agua piden una ley autonómica para garantizar la calidad de las aguas de Baleares
Published 29.07.2026
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Un documento de consenso elaborado a partir de las Jornadas de Biodiversidad de 2025 identifica las acciones prioritarias para mejorar la gestión del agua y reducir los impactos sobre los ecosistemas marinos de las Islas Baleares.
La Fundación Marilles enviado al Govern de les Illes Balears las conclusiones sobre la gestión y la calidad del agua extraídas de las II Jornades de Biodiversitat Marina, celebradas en 2025. En estas jornadas, la comunidad científica se reúne cada año para compartir conocimiento sobre el mar Balear. Uno de los temas abordados en la edición pasada fue la calidad del agua. Las personas expertas han identificado un conjunto de medidas prioritarias para mejorar la gobernanza del agua, reforzar el control de la contaminación y garantizar la buena salud de las aguas litorales y costeras. Las conclusiones señalan que la calidad del agua requiere una actuación coordinada entre administraciones, una mejor planificación y un seguimiento científico más robusto.
Entre las principales prioridades destaca la aprobación de una Ley balear del agua que adapte la gestión a la realidad insular, defina mejor las competencias entre administraciones y refuerce la transparencia y la participación pública. Los expertos también proponen simplificar y hacer más efectivo el Plan Hidrológico de las Islas Baleares y mejorar la coordinación entre los departamentos de Recursos Hídricos, Salud y Medio Ambiente.
El documento insiste en la necesidad de reforzar el conocimiento sobre la calidad del agua del mar. Por eso reclama unificar los datos y los protocolos de muestreo, establecer sistemas de monitorización en continuo en las zonas más sensibles, intensificar el seguimiento de puertos, bahías y otras áreas prioritarias y definir indicadores comunes que permitan evaluar de manera rigurosa la calidad del agua.
Otra de las conclusiones es la necesidad de reforzar la vigilancia y el cumplimiento de la normativa. Los expertos proponen establecer un régimen sancionador más efectivo ante los vertidos contaminantes, valorar la creación de un cuerpo de policía del agua y actualizar los mecanismos de control de los puntos de vertido. Igualmente, defienden impulsar la reutilización del agua depurada para reducir los vertidos al medio marino y mejorar las infraestructuras de saneamiento, especialmente la separación entre aguas pluviales y residuales y la renovación de los sistemas de alcantarillado.
El documento también apuesta por una mayor implicación de los municipios, del tercer sector y de los sectores turístico y portuario en la gestión del agua. Las recomendaciones incluyen crear espacios estables de participación ciudadana, facilitar el flujo de información entre administraciones y sociedad, apoyar técnico a los ayuntamientos y reforzar las acciones de divulgación para que la ciudadanía conozca mejor los problemas relacionados con la calidad del agua y sus soluciones.
Aniol Esteban, director de la Fundación Marilles: “Las Islas Baleares disponen del conocimiento técnico y científico necesario para avanzar hacia una gestión más eficiente e integrada del agua. El reto ahora es convertir estas recomendaciones en políticas públicas que permitan reducir la contaminación, reforzar la resiliencia de los ecosistemas marinos y garantizar la calidad de un recurso esencial tanto para la biodiversidad como para el bienestar de la sociedad balear.”
Podéis consultar el documento entero aquí.